SUBTEMA 1.A. ¿Cómo se expresan el Pensamiento, el Trabajo y el Lenguaje en la coyuntura actual? Por Ramón E. Tocuyo V.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

SUBTEMA 1.A. ¿Cómo se expresan el Pensamiento, el Trabajo y el Lenguaje en la coyuntura actual? Por Ramón E. Tocuyo V.

Mensaje  ramontocuyo el Sáb 19 Abr 2014, 5:20 pm

Tema I: Origen y Desarrollo del Pensamiento Humano.
Subtema I.a: ¿Cómo se expresan el Pensamiento, el Trabajo y el Lenguaje en la coyuntura actual?

Por: Ramón Tocuyo

Primera Parte.
1.1. Introducción al debate:

La realidad es un infinito espacio dialéctico difícil de abordarla empíricamente, se requiere y es necesario disponer de una sólida formación teórico-metodológica y clara comprensión de  elementales categorías de análisis de variados campos de conocimiento provenientes de la ciencias, -más aún si nos asumimos y nos reconocemos como cuadros y soldados de este histórico proceso revolucionario, en tanto integrantes de la UBTJR y clase trabajadora como tal-, a objeto de hacer viable, creíble y pertinente lo que Jurgen Habermas señaló como validez del lenguaje. Puesto que llama la atención que precisamente el Tema I: Origen y Desarrollo del Pensamiento Humano, correspondiente al (M2), momento dos de la ACICP, “Unificación en torno a la concepción filosófica y científica del Materialismo Histórico y Dialéctico”, el cual nos ocupa en este momento, no lo hallamos avanzado correctamente de acuerdo con la literatura citada para tal fin. Solo que en vez de revisar el Estado del Arte de la temática para chequear en que ámbito y tiempo del debate estamos situados, entramos de lleno al tratamiento del Subtema I.a: ¿Cómo se expresan el Pensamiento, el Trabajo y el Lenguaje en la coyuntura actual? Más adelante ahondaremos en detalle sobre este asunto.
Por ahora, es importante resaltar que el tema es lo suficientemente amplio y complejo, lo cual requerirá una recreación por diversas concepciones y postulados teóricos y epistemológicos de diversos autores con diferentes tendencias políticas e ideológicas a saber:

Segunda Parte.

En este contexto trataremos sobre el Pensamiento, Trabajo, Lenguaje y Comunicación, y Realidad. Sin importar el orden de su enunciado comenzaremos definiendo cada uno de estos conceptos y después nos ocuparemos de sus interrelaciones.
Estas relaciones han sido objeto de estudio tanto de la filosofía, la sociología, la lingüística y la psicología, como de otras disciplinas.

2.1. El lenguaje (y la Comunicación Humana).
Comencemos por el Lenguaje, (penúltimo concepto) de la trilogía que está en la puesta en escena de esta convergencia teórica. En torno a él, existen varias escuelas y corrientes de pensamiento que dan cuenta sobre su estado actual. Refiriéndonos a Habermas, uno de los principales representantes de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt, en relación al tema del lenguaje,  éste sostiene que existen cuatro supuestos: inteligibilidad, verdad, rectitud y veracidad, los cuales constituyen la base de validez del Habla. A saber:
a) Inteligibilidad para lo que se dice. La comunicación resulta imposible si lo que se dice es incomprensible para los demás.
b) Verdad para aquello que se dice. Para el contenido de lo que se dice en relación con lo objetivo (si digo “esta mesa es verde” debe ser verde) o para las condiciones de existencia de lo que se dice (si digo: “cierra la puerta” se presupone que la puerta estaba abierta).
c) Rectitud para su acto de habla en relación con un contexto normativo. Esto significaría lo siguiente: todo hablante se atiene a un conjunto de normas aceptadas por todos. Si dice “usted se calla” es porque debe estar autorizado a decirlo.
d) Veracidad para su formulación como expresión de su pensamiento. Lo que dice debe ser lo que cree o piensa; si miente, la comunicación se rompe.
Para Habermas, el uso primario del lenguaje sería el orientar su empleo al entendimiento. El lenguaje busca ayudarnos a comunicarnos, y para poder comunicarnos son precisos esos cuatro supuestos, y el lenguaje nos “obliga” a cumplirlos.
Por otra parte, el lenguaje es una facultad propia de los seres humanos, instrumento del pensamiento y de la actividad, y el más importante medio de comunicación. Es un instrumento sumamente elaborado y complejo, organizado en diversos niveles y creativo, con el que los seres humanos pueden expresar verbalmente un número no limitado de ideas, sensaciones, situaciones, etc., y que permite aludir a las cosas y situaciones en su ausencia. Con él reducimos y ordenamos las percepciones del entorno.

Por su parte, Noam Chomsky, en Lingüística cartesiana, afirma: El lenguaje humano está libre del control de los estímulos y no sirve a una simple función comunicativa, sino que más bien es instrumento para la libre expresión del pensamiento y para la respuesta adecuada ante situaciones nuevas. Los seres humanos utilizamos el lenguaje como: a) Medio de expresión: el uso más temprano consiste en sonidos que expresan sentimientos; más tarde se usarán palabras; b)  Medio de regulación de la acción: la acción queda bajo control verbal; los niños/as se dan instrucciones a sí mismos acerca de lo que están haciendo, tanto más cuanto más difícil es la tarea; a partir de los 6-7 años, este hablarse a sí mismo es substituido por el pensar silencioso; C) Medio de comunicación; d) Medio de representación: pensamiento simbólico, para el que es necesaria la palabra.

2.2. El pensamiento
A menudo se entiende por pensamiento lo mismo que por pensar (primer concepto). En otras ocasiones se distingue entre ambos, pero se reconoce que los significados de los dos términos se hallan estrechamente relacionados entre sí. Aquí vamos a mantener la distinción con el objeto de diferenciar entre la actividad de pensar y los objetos obtenidos mediante dicha actividad. Así, denominaremos pensar al proceso mental mediante el que los seres humanos, en contacto con la realidad material y social, elaboran conceptos, los relacionan entre sí y adquieren nuevos conocimientos. Y, denominaremos pensamiento al contenido de ese proceso mental. Dicho contenido puede ser una imagen, un concepto, una proposición... pero en todo caso debe ser distinguible del acto de pensarlo. No es menester que sea una realidad independiente de todo pensar, pero es indispensable que sea algo comunicable o expresable, por lo pronto expresable al mismo sujeto que piensa, pero también a otros sujetos. Un pensamiento es, pues, equiparable a una construcción mental. Los pensamientos son desígnate de ciertos términos.

2.2.1. El pensamiento como actividad: pensar
La tradición filosófica ha considerado que la actividad mediante la cual se elaboran los contenidos del pensamiento es la abstracción. La abstracción es una operación de la mente que tiene por objeto separar, de los objetos percibidos por los sentidos, una característica, esencial o accidental, que no existe independientemente del todo de donde se ha separado, pero que representa o bien la naturaleza de un objeto o una propiedad suya, o bien lo que de común hay entre varios objetos, y por cuyo medio decimos que entendemos qué son aquellas cosas. El resultado de la abstracción (lo abstraído o lo abstracto) es el concepto o la idea en sentido tradicional; aquello de donde se abstrae es el objeto o los objetos percibidos por los sentidos. La cuestión de cómo los procesos cognoscitivos superiores logran sus representaciones cuenta con una larga tradición filosófica, que ha entendido la abstracción de dos maneras principales: como un poder del entendimiento y como una operación mental.

2.3. La realidad
En general, la realidad es lo que es o existe de un modo actual u objetivo, por oposición a lo que es una apariencia, una ilusión o una ficción, o a lo que es meramente posible o ideal, o subjetivo. Normalmente, y desde el sentido común, se entiende que lo real es aquello que pertenece al mundo en que vivimos y, por tanto, lo que existe en el espacio-tiempo. Pero la aplicación rigurosa de esta noción espontánea lleva a confundir lo real con lo “independiente” de la mente o con lo material o lo empírico, es decir, aquello que puede ser conocido por los sentidos, con lo que dejarían de tener realidad muchas de las cosas por las que los seres humanos se interesan y hasta luchan. De hecho, lo real debe definirse en consonancia con los presupuestos ontológicos y epistemológicos desde los que se define “ser”, “ente” u “ontológico” o realidad en general, esto es, ha de entenderse desde una teoría  determinada, pero sobre todo ha de poder diferenciarse de lo que se considera simple apariencia. Aunque el sentido común percibe que lo real es lo empíricamente observable, no sólo lo empíricamente observable es real. Por esto es necesario contar con otros criterios para determinar qué cosa podemos llamar real. Llamamos “real” no sólo a lo que está obviamente presente a los sentidos, sino a todo aquello cuya existencia externa podemos determinar como objetivamente independiente de nuestro pensamiento y de nuestra observación a través de una verificación intersubjetiva.

De este modo, no sólo son reales los objetos externos, sino también algunas de sus propiedades (realismo científico) y sus principios materiales internos; no sólo existe realmente, por ejemplo, la mesa, sino también los elementos químicos que la componen y las partículas atómicas y subatómicas a que se reducen sus elementos químicos. Resulta problemático y controvertido afirmar la existencia de leyes universales y entidades teóricas o sostener que a las leyes de la naturaleza corresponden a regularidades realmente existentes, independientes de toda convicción o construcción humanas. En esto tienen la palabra no sólo los  diversos sistemas metafísicos y epistemológicos, sino también los diversos grados de realismo científico, de modo que no puede simplemente afirmarse que lo real se identifique sin más con lo físico, material o empírico.

2.4. El trabajo
Toda acción humana consciente, dirigida concretamente por la necesidad de existencia y reproducción a transformar la naturaleza en un momento histórico determinado. Esta actividad social y productiva es la condición básica fundamental para que el ser vivo abandone su condición ontológica de ser genérico y convertirse en ser social. “No es la conciencia quien determina al ser, sino el ser social quien determina su consciencia”. Con esta aseveración, el trabajo dejo de ser un mero acto mecanicista e instrumental de existencia, para posicionarse como una actividad sistemática, coherente, que dejaba atrás el pensamiento rectilíneo y mediocre del homínido Pitecantropus, para convertirse en el creativo homofaber y homotécnicus, antecedente del proletario actual. El trabajo, como hecho social e histórico, de acuerdo con el carácter humano que lo define, ya que es el hombre quien realiza las tareas y labores, como actividad primitiva del ser humano, puede afirmarse que el trabajo como hecho social es todo aquello que constituye expresión de la vida humana asociada, y todo aquél que repercute en las relaciones entre los hombres como colectividad. Visto desde el punto de vista del objeto de la Ley laboral, desde esta óptica, se demarca claramente su finalidad, cual es reconocer y otorgar la protección pertinente a gran cantidad de personas que obtienen su diario sustento del trabajo, pero que, sin embargo, en la realidad social se presentan situaciones en que no están en una posición muy clara y definida en cuanto a su dependencia o subordinación, como sería el caso de algunos trabajadores en el área de la mal llamada informalidad. Desde el punto de vista histórico, viene de la primitiva necesidad del trabajo humano, para asegurar la supervivencia, procede el deber del trabajo, como una necesidad del individuo para conservar su propia vida y satisfacer sus propias necesidades, de la cual ha surgido posteriormente el derecho al mismo, lo que viene a determinar tanto el derecho como el deber del trabajo. En Marx, la lucha de clases (burgueses y proletarios), como motor fundamental de la historia de todas las sociedades hasta nuestros días, se halla encarnizada en el proceso productivo devenido en relaciones sociales de producción, concretadas en el proceso social del trabajo de donde son parte del conflicto histórico las dos clases antagónicas..

Tercera parte.

3.1 El Pensamiento, el Trabajo y el Lenguaje: Cómo se expresan en la coyuntura actual?
Como veremos a continuación, el Estado del Arte sobre el Tema hace hincapié en la revisión de las diversas teorías, opciones epistemológicas, paradigmas conceptuales y comunidades científicas, que han tratado arduamente este inquietante asunto desde diversas perspectivas de análisis. Se trata, pues, de construir una Concepción Científica del Mundo y de la Realidad cognoscente y circundante, apegadas a los principios de la ética, la lógica y la racionalidad científica en todo su esplendor. Bajo presupuestos totalizantes y críticos de todo aquello que quedó sin continuidad en el pasado. Superando todo viso de especulaciones y elucubraciones metafísicas, teológicas, puramente empiristas. Que pueda ser abordada por un riguroso método comprensivo, desde una mirada transcompleja de la realidad, hasta el significado de los contenidos de los signos lingüísticos fijados en el pensamiento y comunicados por medio de la palabra y el discurso. Aquí subyace la sinergia del pensamiento el trabajo y el lenguaje como un todo orgánico, indisoluble y dialéctico. Veamos su relación:

3.2. En cuanto al Pensamiento, algunos de estos postulados han sido representativos de importantes instituciones académicas de la talla de la Escuela de Frankfurt (Teodoro Adorno, Max Horkheimer, Herbert Marcuse y Jünger Habermas), de Harvard (Huntington, B. Russel); de Chicago (R. Melton), del Círculo de Viena (Otto Neurath, Rudolf Carnap y  Ernst Mach), y la de Palo Grande, entre otras. Los representantes de las Escuelas Psicológicas de Ginebra(Ausubel, Piaget), Rusa (Pavlov y Vygotsky), Alemana Gestaltista   (Wolfgang Köhler  y Kurt Koffka). Los representantes de la Escuela Lingüística (Saussure y Chomsky), de la Antropológica (Claude Levi Strauss), y de la Sociológica (Althuser).

En la casi totalidad de las visiones de éstos, y que fueron estudiadas por nosotros, hallamos una pretensión conciliadora de unificación de criterios que intentan dar respuestas a los álgidos problemas del mundo y de la sociedad actual, (Postmoderna, Postindustrial, informática-digital), tanto desde la óptica social-colectiva como desde lo individual-cotidiano. Desde el mundo de la vida como desde los sistemas sociales más avanzados. Se trata, pues, de mostrar, los diferentes planos del pensamiento humano y universal. Nuestra tarea es, en consecuencia,  analizar y valorar la importancia que estas visiones tienen para nosotros; que utilidad objetiva, subjetiva y practica nos puede aportar, para desde nuestro hacer y quehacer, construyamos nuestro propio procedimiento táctico y estratégico, de avance hacia la consecución de los objetivos planteados. Ello también implica acumulación de fuerzas morales, espirituales, intelectuales y políticas para hacer reales nuestras utopías y evitar a toda costa que la esperanza de vivir en un mundo mejor se desvanezca y deje de ser posible. Que el comandante eterno no aró en el mar como lo intentan hacer ver y creer, pero como si ocurrió con el libertador Simón Bolívar en su oportuno momento por no ser comprendido por la oligarquía de aquel entonces. Y esto hay que reconocerlo con profunda y humilde autocritica.

3.3. En relación al Trabajo, este punto es de suma importancia política ya que su productividad, capacidad y sustentabilidad son fundamentales para el sostenimiento del proyecto revolucionario bolivariano actual, pero al mismo tiempo, está en buena parte neutralizado por las viejas estructuras del poder capitalistas y de quienes administran la industria aún como un negocio de propiedad privada patronal, entonces las necesidades de la población ceden terreno y espacio a la rentabilidad y a la productividad economicista que subyace en su seno como organización social, en gran medida condicionado por un pensamiento enajenado de la realidad o, en otras palabras, por un pensamiento que posiciona el mundo fetichizado y cosificado de la realidad por sobre los intereses de estos como clase trabajadora revolucionaria, como bloque histórico. Hasta aquí lo vamos a ensayar, para continuarlo más adelante.

3.4. Por su parte, el Lenguaje, asume aquí el papel de significado y significación. Habermas, por su parte,  observa cómo la interacción social del ser humano pasa de estar basada en ritos y en lo sagrado a la potencia del signo lingüístico, con la fuerza racional de las verdades sometidas a crítica. Las estructuras de acción comunicativa orientadas a un acuerdo se vuelven cada vez más efectivas tanto en la reproducción cultural como en la interacción o en la formación de la personalidad. Habermas opina que no hay mente, ni actividad intelectual sin un lenguaje previo. Si todo ser humano nació en una comunidad lingüística, el lenguaje es, paradójicamente, anterior al hombre, todo el que quiso decir algo ya tuvo que suponerlo. Habermas admite esta independencia del lenguaje y elabora su teoría filosófica a partir de lo que él llama los universales del habla: aquellos supuestos que debe considerar cualquier hablante antes de emitir palabra, porque son “mandatos” del lenguaje. Estos supuestos son ciertos en cualquier lengua, por tanto universales. Un hablante no puede dejar de pretender, si es que quiere alcanzar un consenso comunicativamente. (Óp. cita).

3.5. Un ejercicio de relacionamiento semiótico del lenguaje:
Definición:
El FASCISMO:Movimiento Político Nacionalista, Conservador y Reaccionario. Postura Contrarevolucionaria frente a proyectos Socialistas Progresistas.
                                                   
Diagnóstico que plantea:
•  No se consiguen los alimentos, ¡pero tenemos patria!
.  No hay dólares,  antes todo era más fácil y se conseguían.
• Todo está por las nubes, Inflación, especulación, corrupción.
.  Este gobierno no ha hecho nada para combatir la inseguridad.
•  Maduro es un bruto, es un chófer. Es ineficiente.
•  No es Maduro, es Masburro.
•  No tiene capacidad ni inteligencia para gobernar.
.  Maduro no es Chávez, no sabe ni hablar.
•  El CNE le robó los votos a Capriles.
•  Maduro  es colombiano.                                                        

Objetivo General:

 Tumbar al Presidente Maduro, (Obviamente el liderazgo de Chávez).
 Satanizar el Régimen Castro-Comunista de Venezuela
 Destruir la Revolución Bolivariana
 Impedir la Propagación del Socialismo del siglo XXI por toda América Latina

La Idea-Fuerza de cómo llevar a cabo dicho objetivo                                                  

 La Guarimba: Acción política para dar un golpe de estado, a través de una “Protesta Pacífica”.

Los medios estratégicos y tácticos para lograrlo

 Saturación Digital y Psicológica por Internet. Se pierde el valor de la crítica.
 Redes Sociales (YouTube, Facebook, Twitter, WA sap, Pin).
 Medios d Comunicación Nacionales y Extranjeros desinformando (las 24 Horas del día) todos los días.
 Legitimar un discurso para posicionar las mentiras, desfigurar la realidad, banalizar el esfuerzo gubernamental, echarle la culpa al gobierno y al   presidente de todo lo malo que pase en el país y deje de hacerse para corregirse.

3.6. Algunas expresiones del pensamiento y sus opciones epistémicas para el abordaje de la realidad:

Concepción de la Realidad          Teórico/intelectual Nacionalidad Paradigmas Teórico-metodológico
1 Significados abstracto                          Edmund Husserl                    Alemán                      Fenomenología Trascendental
2 Sociedad - Hombre Unidimensional          Herbert Marcuse                    Alemán                      Teoría Crítica Emancipadora
3 Cosificación-Alienación-Fetichismo          Karl Marx                            Alemán                      Totalidad Concreta
4 Mundo de la Pseudoconcreción          Karl kosic                            Húngaro                       Dialéctica de lo Concreto
5 Sociedad Moderna/Posmodernidad          Jurguen Habermas            Alemán                       Teoría de la Acción Comunicativa
6 La Alienación Como Sistema                  Ludovico silva                    Venezolano                Conciencia Para Si
7 Sociedad Virtual                                  Wright Mills                    Americano                Imaginación Sociológica

3.7. Cuáles son las tareas que debemos afrontar las y los revolucionarios?
Estudiar y formarse en el trabajo diario, en el estudio riguroso y profundo, en la investigación-acción permanente, para la lucha.

3.7.1 ¿Cuáles son las causas objetivas y subjetivas de la des movilización de las bases que apoyan la Revolución Bolivariana?

Dentro de las causas objetivas podemos mencionar los problemas estructurales de la economía venezolana -desabastecimiento, insuficiente desarrollo agro alimentario, especulación, endeudamiento interno y externo, corrupción en las esferas del gobierno, inflación desmedida, desempleo, pobreza. Otra causa objetiva, trata de las operaciones psicológicas llevadas a cabo por los medios de comunicación de la derecha. Operaciones que tienen como objetivo inicial, quebrar el movimiento revolucionario y fortalecer el rechazo al socialismo. Y como objetivo final derrocar el gobierno bolivariano. En cuanto a las causas subjetivas, tenemos desesperanza, desencanto –que se expresa en agotamiento de la moral revolucionaria-, malestar social- ante carencia de los alimentos fundamentales, la corrupción, la inseguridad.

3.7.2 ¿Qué debemos conocer en la lucha política por el poder?
Lenin expresa en su obra “El Estado y la Revolución” que “En vida de los grandes hombres revolucionarios, las clases opresoras (…) atacan sus doctrinas con la rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de mentiras y calumnias. Después de su muerte, se intenta convertirlos en iconos inofensivos, canonizarlos (…) rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para consolar ‘consolar’ y engañar, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando su filo revolucionario, envileciéndola”. En este discurso Lenin se refiere al marxismo, y a su creador karl Marx. Como vemos es una constante histórica que la teoría marxista y a los revolucionarios estén sometidos a ataques y a persecuciones para disminuir la moral socialista. Por ello, como revolucionarios marxistas, en situaciones críticas, en las que nos parece que no hay salidas, siempre debemos acudir a la teoría para convertirla en acción política. Debemos entender y estar atentos, por ejemplo, que en torno a este aspecto vital del Estado como resultado de la esencia antagónica e irreconciliable de las contradicciones de clase, radica el punto de partida de las correcciones del marxismo, correcciones que siguen dos direcciones esenciales: la primera, y en palabras de Lenin “(…) los ideólogos burgueses y especialmente los pequeñoburgueses, obligados por la presión de hechos históricos indiscutibles a reconocer que el Estado sólo existe allí donde existen las contradicciones de clase y la lucha de clases “corrigen” a Marx de manera que el Estado resulta ser el órgano de la conciliación de clases”.
En Marx encontramos la respuesta o la forma de refutar esta desviación del marxismo, realizada por la ideología reaccionaria cuando dice que si fuese posible la conciliación política no podría ni surgir ni mantenerse el Estado. Más adelante, Lenin en su obra El Estado y la Revolución, nos dice que para Marx, el Estado es un órgano de dominación de clase, un órgano de opresión de una clase por otra, es la creación del “orden” que legaliza y afianza esta opresión, amortiguando los choques entre las clases. Para los ideólogos pequeñoburgueses y su expresión política los reformistas amortiguar los choques significa “conciliar y no privar las oprimidas de ciertos medios y procedimientos de lucha para el derrocamiento de los opresores”. Sostenemos que ni el PSUV, ni el Polo Patriótico, ni el gobierno bolivariano, se han planteado la cuestión de la significación y el papel del Estado, tanto en el terreno práctico como en el terreno teórico. El PSUV y el Polo Patriótico no han considerado una acción inmediata y masiva del pueblo chavista contra el Estado Burgués. Es así que en esta visión, los partidos de la revolución y la base revolucionaria, han circunscrito las tareas políticas mayormente a actividades electorales. Por consiguiente, el único camino que transitan, negando los principios del marxismo, es el de la conciliación que tanto daño puede causar al proceso revolucionario en cuanto y tanto el mismo se ha estancado y ha ido desmoralizando y por consiguiente desmovilizando al pueblo chavista. La segunda corrección del marxismo por la que optan lo ideólogos pequeñoburgueses de acuerdo a Lenin es más sutil. Veamos en que consiste esta otra corrección del marxismo. “Teóricamente”, no se niega ni que el Estado sea el órgano de dominación de clase, ni que las contradicciones de clase sean irreconciliables. Pero olvidan estos correctores del marxismo (como Kautsky), según Lenin, lo siguiente: “si el Estado es un producto del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase, si es una fuerza que está por encima de la sociedad y que ‘se divorcia cada vez más de la sociedad’ es evidente que la liberación de la clase oprimida es imposible, no sólo sin una revolución violenta, sino también sin la destrucción del aparato de Poder estatal que ha sido creado por la clase dominante y en el que toma cuerpo aquel divorcio”.
Esta dirección correctiva del marxismo intenta desconocer que el Estado nació de la necesidad de mantener bajo control los antagonismos de clase. El Estado lo es, por regla general, de la clase más poderosa, de la clase económicamente dominante. La clase burguesa apoyándose en el Estado, también es la clase políticamente dominante, adquiriendo así los medios para la represión y la explotación de los trabajadores y de las trabajadoras.

3.7.3 La tarea fundamental de los revolucionarios es armarse de la teoría marxista.
Y dicha arma es el Materialismo Histórico y el Dialéctico. Marx y Engels, plantean que el materialismo histórico es una guía para la acción política de los trabajadores y de las trabajadoras, y a su vez, el partido revolucionario es la expresión orgánica del materialismo histórico aplicado a la lucha de clase; pero cuando las masas se desmovilizan, y el partido se aletarga, entonces, debemos acudir a las ideas marxistas, y en especial al materialismo dialéctico. Para Iñaki Gil de San Vicente, el materialismo dialéctico es “un instrumento polivalente imprescindible para la emancipación humana”. San Vicente dice, asimismo, que el grado de desarrollo actual del conocimiento delimita cuatro funciones de la dialéctica: arma intelectual revolucionaria; método del pensamiento racional adecuado para conocer y transformar el mundo; concepción atea y materialista más acorde con las inquietudes humanas; y componente insustituible para que la existencia humana sea un arte. En la práctica social estas cuatro funciones actúan simultáneamente.

3.7.4 La Dialéctica como arma revolucionaria.
La necesidad vital de la autocrítica y de la crítica se confirma una y otra vez en los procesos históricos revolucionarios por el peligro de la permanencia de tradiciones indeseables como el servilismo, la obediencia, la adulación, el respeto irracional a la autoridad, etc. La crítica es dialéctica en acción. También podemos definir la dialéctica como un arma revolucionaria. Cómo debemos entender esta definición de la dialéctica: tanto como un instrumento práctico como teórico. Nos enseñan las historias de las luchas revolucionarias una constante, la cual es la vuelta a la dialéctica en los momentos de crisis y de derrotas, cuando es imprescindible la autocrítica sincera, radical, objetiva y sin concesiones.

3.7.5 ¿Por qué la Dialéctica Materialista?
Gene Ray, quien da respuesta a esta pregunta: “Las relaciones capitalistas imponen una división fundamental del trabajo en la actividad y en los procesos productivos, entre aquellos que controlan y dirigen la producción y entre quienes la realizan mediante el trabajo asalariado. Haciendo posible para aquellos que controlan la producción extraer plusvalía de quienes tienen que realizarla, esta división se convierte en una herida que separa la realidad social en dos campos enfrentados. Mediada, institucionalizada y reforzada por el poder estatal y la violencia, se extiende a todos los ámbitos de lo que es hoy una sociedad de clases mundial, saturando la vida cotidiana de alienación. La dialéctica es el modo de pensamiento que extrae y rastrea los efectos de esta división social. No es simplemente una herramienta intelectual de la caja de herramientas que se utiliza cuando a uno le viene en gana. La dialéctica, como método de exposición, se impone como una urgencia necesaria (…)”.  A la luz de lo expuesto, podemos asegurar que empleando la dialéctica como arma de lucha, sencillamente nos empoderaremos para ver las causas principales de nuestra miseria colectiva. Sólo con el arma de la dialéctica resolveremos las contradicciones de la práctica revolucionaria en el ámbito de la lucha de clases. En fin la tarea de asumir como arma de lucha, la interpretación dialéctica e histórica de la sociedad capitalista, nos permite ver que la revolución socialista no es igual a la revolución burguesa, por ejemplo. Veamos esto. En las anteriores revoluciones una minoría sustituía a otra minoría: los feudales a los esclavistas y los burgueses a los feudales. En otras palabras, las revoluciones históricamente se han reducido a la sustitución de una clase por otra. Y todas estas clases han sido minoritarias. Así sucedió en la revolución burguesa, una clase minoritaria sustituyó una clase minoritaria. Pero en la revolución socialista no es la sustitución de una clase mayoritaria por una minoritaria es la transformación de una sociedad clasista a una sin clases sociales.

Cuarta Parte.

4.1 La tradición marxista de Karl Kosic.
El planteamiento de este pensador marxista se resume en varias premisas que son importantes comprenderlas para conocer críticamente cómo funciona el mundo de las apariencias, de la pseudoconcrecion y de lo fenomenológico,  y de qué manera un pensamiento bien inteligente, crítico y dialectico puede trascender a su interior y develar su esencia para transformarlo y configurarlo de acuerdo a sus determinantes reales y concretos. Este autor resume en 19 premisas tales postulados:

4.1. La dialéctica trata de la cosa misma, pero la cosa misma no se manifiesta inmediatamente al hombre. Para captarla se requiere no sólo hacer un esfuerzo, sino también dar un rodeo.

4.2. El pensamiento dialéctico distingue entre representación y concepto de las cosas, y por ello entiende no sólo dos formas y grados de conocimiento de la realidad, sino dos cualidades de la praxis humana.

4.3. La actitud que el hombre adopta primaria e inmediatamente hacia la realidad no es la de un sujeto abstracto cognoscente o la de una mente pensante que enfoca la realidad de un modo especulativo, sino la de un ser que actúa objetiva y prácticamente

4.4. La realidad no se presenta originariamente al hombre en forma de objeto de intuición, de análisis y comprensión teórica.

4.5. El hombre ejerce una relación práctico-utilitaria con las cosas, en la cual la realidad se manifiesta como un mundo de medios, fines, instrumentos, exigencias. El individuo en situación se crea sus propias representaciones de las cosas. La práctica utilitaria inmediata y el sentido común correspondiente ponen a los hombres en condiciones de orientarse en el mundo pero no les proporciona una comprensión de las cosas y de la realidad.

4.6. Las formas fenoménicas de la realidad son distintas y con frecuencia absolutamente contradictorias respecto de la ley del fenómeno, de la estructura de la cosa.

4.7. La actividad práctica es una actividad históricamente determinada y unilateral; es la praxis fragmentaria de los individuos basada en la división social del trabajo, en la división de la sociedad en clases y en la creciente jerarquización de las posiciones sociales.

4.8. El mundo de la pseudoconcreción lo componen el conjunto de fenómenos que llenan el ambiente cotidiano y la atmósfera común de la vida humana. La regularidad de estos fenómenos, su inmediatez y evidencia penetra en la conciencia de los individuos asumiendo un aspecto independiente y natural. A él corresponden a) el mundo de los fenómenos externos que se desarrollan en la superficie de los procesos realmente esenciales (la locura del hombre, los medios de comunicación, las guerras, la aplicación del derecho, etc.); b) el mundo del traficar y el manipular (el intercambio comercial, la publicidad, las propias mercancías, las ideas, etc.; c) el mundo de las representaciones comunes (las ideas, los prejuicios, las predeterminaciones, etc.) d) el mundo de los objetos fijados, que dan la impresión de ser condiciones naturales (las mercancías, la bolsa mexicana de valores, las instituciones, etc.

4.9. El mundo de la pseudoconcreción es un claroscuro de verdad y engaño. Su elemento propio es el doble sentido. El fenómeno muestra su esencia y al mismo tiempo la oculta.

4.10. La esencia no se da inmediatamente, es mediatizada por el fenómeno y se muestra en algo distinto de lo que es.

4.11. Si la esencia no se manifestase en absoluto en los fenómenos, el mundo de la realidad se distinguiría de modo radical y esencial del mundo fenoménico. El mundo de la realidad sería el platonismo y el mundo del hombre sería el mundo de los fenómenos. Es decir, el hombre no podría acceder al conocimiento científico, pues sería incapaz de intuir que existe un orden en la naturaleza que él no podría descifrar.

4.12. El fenómeno no es radicalmente distinto de la esencia y la esencia no es una realidad de orden distinto a la del fenómeno.

4.13. Captar el fenómeno de una cosa significa indagar y describir cómo se manifiesta esa cosa en dicho fenómeno, y también como se oculta al mismo tiempo.
4.14. La comprensión del fenómeno marca el acceso a la esencia.

4.15. La realidad es la unidad del fenómeno y la esencia. Por eso la esencia puede ser tan irreal como el fenómeno y éste tan irreal como la esencia, sólo en el caso de que se presenten aislados.

4.16. La intuición es un elemento básico para buscar la estructura de la cosa; es decir, el hombre, para descubrir algo debe poseer antes de cualquier indagación, cierta conciencia de que existe algo, debe suponer que existe una verdad oculta de la cosa. En este caso, pensar el fenómeno, analizarlo y estudiarlo sobre la base de que existe algo más, una estructura interna, es condición básica para la comprensión de la cosa.

4.17. En virtud de que la esencia de los fenómenos no se manifiesta directamente al hombre dado que el fundamento oculto de las cosas debe ser descubierto mediante una actividad especial, es que existen la ciencia y la filosofía. Si la apariencia fenoménica y la esencia de las cosas coincidieran totalmente la ciencia y la filosofía serían superfluas.

4.18. Por lo tanto, la filosofía y la ciencia pueden ser caracterizadas como esfuerzos sistemáticos y críticos tendientes a captar la cosa misma, la estructura oculta de la cosa, y descubrir el modo de ser existente.

4.19. El rasgo más característico del conocimiento consiste en la descomposición del todo. El método dialéctico es un método que consiste en la descomposición del todo unitario. Sin tal descomposición no hay conocimiento. La dialéctica no considera los productos como algo fijo.

4.20. La destrucción de la pseudoconcreción se efectúa como 1) crítica revolucionaria de la praxis de la humanidad, que coincide con el devenir humano del hombre, cuyas etapas clave son las revoluciones sociales, 2) el pensamiento dialéctico que disuelve el mundo fetichizado de la apariencia, para llegar a la realidad y a la cosa misma, 3) la realización de la verdad y la creación de la realidad humana en un proceso ontogénico. Cada individuo debe una cultura y vivir su vida.

Por Ramón Emilio Tocuyo
San Félix, 19/04/2014
UBTJR-FMO Bolívar
avatar
ramontocuyo

Mensajes : 43
Fecha de inscripción : 28/01/2013
Edad : 55
Localización : UBTJR

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.